Antes de proponer una obra

Estudiamos el contacto con el terreno, la distribución, las instalaciones y el funcionamiento de la ventilación. Revisamos la medición disponible y las condiciones de uso.

Después definimos el alcance: qué sistema se plantea, por dónde discurre, cómo se integra en el inmueble y cómo se verificará su resultado. Las decisiones y sus límites deben entenderse antes de ejecutar.

Distintas familias de intervención

Despresurización del terreno

Una captación bajo el edificio puede extraer aire del terreno y dificultar su entrada al interior. El diseño debe estudiar la cimentación, la distribución de la aspiración y la descarga al exterior.

Ventilación de cámaras

Cuando existe una cámara adecuada, su ventilación puede limitar la acumulación y el paso de radón a espacios ocupados.

Estanqueidad y barreras

Sellar discontinuidades puede complementar otras técnicas. Las barreras requieren continuidad y un tratamiento correcto de encuentros y pasos.

Ventilación del edificio

Puede formar parte de la solución, evaluando su efecto sobre las presiones, el confort y el consumo. Abrir ventanas ocasionalmente no permite dar por resuelto el caso.

Es posible combinar estrategias. El esquema de la portada representa solo una de ellas.

Referencia: Guía de rehabilitación frente al radón

La intervención termina con una comprobación

Una vez ejecutada, se comprueba el funcionamiento del sistema y se realiza la medición de verificación adecuada. Explicamos qué mantenimiento y seguimiento requiere la solución.

Si el resultado requiere ajustes, se valora el siguiente paso con esos datos. No prometemos eliminar el 100 % del radón.

Información orientativa. No sustituye el análisis particular del inmueble ni el asesoramiento jurídico. Fuentes y fecha de revisión.

Cuéntanos qué necesitas.

No hace falta tener una medición para empezar.

Cuéntanos tu caso